Giving back: a global perspective

I remember the first time that I really ever saw poverty. It was 1989 and my family took a month to drive down to Mexico to visit our relatives. While we were by no means wealthy, we were comfortable in a very Midwestern fashion. We had a house. We had a garden. We had clothes, shoes and enough to eat. And as a child, this was the type of world that I assumed everyone lived in.

 

When we crossed into Juarez, Mexico, I was introduced to a different type of world. The distinctions were, to me, evident everywhere. The brightly colored houses made of plaster. There were children playing in the streets with their dogs in intense games of soccer. There were open corner markets full of candy and treats. And there were also people, in some cases maimed or physically handicapped, begging for money.

Poverty occurs everywhere, but this was the first time that I noticed it and I was still rather young. As an adult, I can detect people struggling in my own town. I see people asking for money on street corners in Chicago every day. But, one of the benefits of travel is that you look at the world around you with renewed interest because nothing is familiar. That feeling of wonder stuck with me, even after all these years.

For Lent, I told the girls that we are entering a period of service. I explained that this means that we try to do good deeds that help others. I told them that if they help with certain chores around the house or for the family, that I will give them money (they don’t currently receive an allowance) and that the money will go into their “Lenten Box.”

At the end of Lent, we would then donate all the money to help provide for those in need. They were very excited and asked to decorate their “Lenten Box” this morning.  They are brainstorming ideas on how to help people (and who to help) so that they can feed their frog.

I haven’t decided whether we will turn the money into our Parish or whether we will donate outright to a charity. If you have suggestions or volunteer with a worthy cause, please leave a comment! I’d love to hear about causes close to your hearts and whether or not we could donate to them!

En Español:

Recuerdo la primera vez que vi la pobreza. Era 1989 y mi familia tomó un mes para conducir a México para visitar a nuestros abuelos. Mientras no estábamos ricos, estábamos cómodos en una manera muy Americana. Teníamos una casa. Teníamos un jardín. Teníamos ropa, zapatos y suficiente para comer. Y cuando era niño, este era el tipo de mundo en el que asumí que todos vivían.

Cuando cruzamos a Juárez, México, me introdujeron en un mundo diferente. Las distinciones eran para mí evidentes en todas partes. Las casas de colores brillantes de yeso. Había niños jugando en las calles, con perros, jugando al fútbol. Había mercados de esquina abiertos llenos de dulces y golosinas. Y había gente, en algunos casos mutilada o físicamente discapacitada, pidiendo dinero.

La pobreza se produce en todas partes, pero esta fue la primera vez que me di cuenta y yo todavía era bastante joven. Como un adulto, puedo detectar a las personas que luchan en mi propia ciudad. Veo gente pidiendo dinero en las esquinas de las calles de Chicago todos los días. Pero, uno de los beneficios del viaje es que usted mira el mundo alrededor de usted con el interés renovado porque nada es familiar. Ese sentimiento de asombro se mantuvo conmigo, incluso después de todos estos años.

Para la Cuaresma, les dije a las chicas que estamos entrando en un período de servicio. Le expliqué que esto significa que tratamos de hacer buenas acciones que ayuden a otros. Les dije que si ayudan con ciertas tareas en la casa o con la familia, les doy dinero (no reciben actualmente una asignación) y que el dinero irá a su “Banco de Cuaresma”.

Al final de Cuaresma, entonces donaremos todo el dinero para ayudar a proveer para aquellos que lo necesitan. Estaban muy emocionados y pidieron que decoraran su “Cuaderno” esta mañana. Son ideas de lluvia de ideas sobre cómo ayudar a las personas (y que para ayudar) para que puedan alimentar a su rana.

No he decidido si invertiremos el dinero en nuestra parroquia o si donaremos directamente a una organización benéfica. Si usted tiene sugerencias o voluntarios con una causa digna, por favor deje un comentario! Me encantaría escuchar acerca de las causas cercanas a sus corazones y si o no podíamos donar a ellos!